Descripción
Nada da más miedo que una gota de sangre resbalando lentamente por la cara. La sangre líquida es la que consigue ese efecto: corre, gotea y salpica como la de verdad, y es la elección perfecta para hilos de sangre desde la boca o la frente, manos manchadas o ropa ensangrentada.
El frasco de 100 ml es un formato generoso, que da para varios disfraces o para maquillar a todo un grupo. Puedes aplicarla directamente, con un pincel o una esponja, o salpicarla para dar un efecto más dramático. Combinada con la sangre en pasta, tendrás heridas con volumen y goteos realistas al mismo tiempo.