Descripción
Un buen disfraz de terror gana mucho con un detalle de sangre bien puesto. A diferencia de la sangre líquida, que gotea y se escurre, la sangre en pasta tiene una textura espesa que se queda justo donde la aplicas. Así puedes crear cortes, heridas abiertas, costras y zonas ensangrentadas con mucho más control y realismo.
Viene en un formato de 60 ml, suficiente para varios maquillajes, y se aplica fácilmente con los dedos, una espátula o un pincel. Es perfecta para completar disfraces de zombi, víctima, vampiro o cualquier personaje de película de miedo, y también para efectos especiales en teatro, cortos o pasajes del terror.