Descripción
El accesorio más sencillo y más efectivo de Halloween. La Diadema Cuchillo Ensangrentado funciona con la lógica del truco de magia: lo que ves no es lo que es — pero el instante en que lo ves resulta completamente convincente.
La diadema negra lleva el cuchillo dividido en dos piezas: una parte larga (el «mango» y parte de la hoja) que asoma por un lado de la cabeza, y una parte corta (la punta) que asoma por el otro. El efecto óptico es inmediato e irresistible: el cuchillo plateado con manchas de sangre artificial parece atravesar el cráneo de lado a lado, como si acabara de clavarse en la cabeza del portador. El cerebro del espectador completa el resto — y la reacción llega sola.