Un evento donde el vestuario es protagonista
Si hay algo que diferencia al Rally de Sitges de cualquier otra concentración de vehículos clásicos es su exigencia estética y cultural. Aquí, el vestuario no es opcional ni anecdótico: es parte esencial del espectáculo.
El código de vestimenta se inspira en la moda de antes de 1928, y abarca estilos como:
- Belle Époque y época eduardiana
- Influencias victorianas tardías
- Primeros años 20, con líneas más fluidas y siluetas más modernas
Vestuario femenino: elegancia, volumen y detalle
Los looks femeninos destacan por vestidos largos, faldas con vuelo, blusas de encaje, capas, corsetería suave y tejidos nobles. Los colores suelen ser empolvados, crema, burdeos, azul noche o tonos pastel, siempre con un aire refinado.
Los accesorios son clave: guantes, bolsos de mano, paraguas, tocados, sombreros, collares y calzado adecuado completan el conjunto. En el Rally, cada detalle cuenta y marca la diferencia entre un look correcto y uno verdaderamente memorable.
Vestuario masculino: clasicismo con carácter
En los hombres predominan los trajes de tres piezas, chalecos, camisas con cuello alto, tirantes, pajaritas o corbatas y pantalones de corte clásico. Los sombreros (canotier, bombín, boina) no son solo un complemento: son casi una seña de identidad del Rally.
El resultado es una imagen elegante, sobria y perfectamente alineada con la época que representan los vehículos.
Vestirse para el Rally: mucho más que un disfraz
Sitges no es un carnaval, es una recreación histórica. Vestirse bien no significa exagerar, sino respetar el contexto, la silueta y los materiales.
Por eso acompañamos a todos los participantes asesorando en:
- Elección del estilo según el vehículo
- Coherencia histórica del conjunto
- Comodidad para un evento largo
- Accesorios que elevan el look sin romper la estética
Porque cuando los coches se detienen y las cámaras empiezan a disparar, el vestuario es lo que convierte el Rally en una postal viva del pasado.